lunes, 2 de marzo de 2015

Deudora de sangre.

Ren Hang







Sangre menstrual revienta mis encías

con el deseo imposible
de mancharme las bragas.



Mis ovarios aúllan enquistados e inútiles.




Una vagina de testosterona

no obedece a la luna
por muchos higos que engulla
y pepitas me queden entre los dientes.





6 comentarios:

  1. Esperar en la desesperación, que se va mutando en costumbre.
    Beso.

    ResponderEliminar
  2. Primer poema que te leo.
    Impresión inmejorable.
    Voy a leer más.

    ResponderEliminar
  3. Es intenso y desde luego, no deja indiferente!

    Un beso

    ResponderEliminar
  4. Yo recolectaría tus letras y haría un libro llamado "impresiones"
    dejas una huella con cada palabra
    No se si es bello pero se siente

    ResponderEliminar
  5. Oh God, el otro día pensaba en mis ovarios, la sangre, mis quistes, etc, para escribir sobre ello. Te me has adelantado.
    Igualmente me has dado ganas de escribirlo.

    Así es el cuerpo de la mujer... no se puede hacer nada contra el flujo de la sangre.

    Abrazos
    Agnes
    Un vendaval de palabras.

    ResponderEliminar
  6. Oh vaya...
    Es tan definido, tan exacto, que me siento ridícula sin saber qué comentar al respecto.
    Aún así, un beso muy fuerte y un placer leerte una mañana de jueves

    ResponderEliminar