viernes, 4 de enero de 2013

Como el inmortal otoño.



Lo trajo Noviembre con ojos de almendra, iris tiznado de verde oliva, boca alargada como hoja caduca, barba de amaneceres tardíos, remolinos por cabellos y dedos anudados como cañas.

Llegó como el extraño olor a cítricos en verano, como la noche que inunda el día, como las olas cuando besan la orilla.


La marea lo dejó descalzo, con las piernas enterradas. Como concha sin nombre y tesoro a la vista sin dueño.


8 comentarios:

  1. ¿Llego para quedarse?, o ¿Se irá?
    ¿Reclamarás ese tesoro sin nombre y a la vista sin dueño?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mientras mantenga las piernas enterradas, no irá a ninguna parte ;)

      Eliminar
    2. Mientras mantenga las piernas enterradas, no irá a ninguna parte ;)

      Eliminar
  2. ¿Y tú me lo preguntas?... poesía eres tú... Besos.

    ResponderEliminar
  3. Y que las mantenga, está bien permanecer tras largos períodos de mareas y huídas.

    ResponderEliminar
  4. Hey Señorita Demakrada... vives? ya no te he vuelto a leer...

    ResponderEliminar