viernes, 23 de noviembre de 2012

Un vis-à-vis.


Acabo de volver de la avenida, esa que une la autovía con mi pueblo, barrio o pedanía, en la que hay algún chino, bastantes bares y barios bancos, vengo de estar sentada en uno, con B., no hablábamos desde hace un semestre o quizás dos, es tan difícil entablar una conversación de pupila a pupila... tenía que escribirlo.

Estoy sentada en el baño, sobre la tapa del wáter, es tarde y éste es el único sitio donde no oigo los ronquidos a cambio del ruido de la cisterna. Habría empezado de mil formas distintas, ya se me olvidó la primera, pero la segunda iba de polen, demasiadas ideas, muchas palabras y pocas para dar de comer al viento.

Sí, estoy contenta. Lástima que el tiempo sólo camine despacio al darle la espalda.

No publiqué anoche, lo prefiero frío.

7 comentarios:

  1. Ese frío nocturno cuando se oye el dolor. Cómo lo odio/echo de menos.

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  2. Tú nunca dejas con hambre al viento...

    Besos.

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  3. Siempre serás la chica más críptica de la blogosfera. Ya te digo.
    :P

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  4. Camina muy despacio en circunstancias...

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  5. No sé si hablas de un encuentro furtivo, que resultó demasiado importante o de alguien que esconde sus sentimientos por demasiado tiempo.
    en cualquier caso, a mi me encantó.
    Casi prefiero imaginar que hablas de esa persona especial a la que hace tanto que no veías y que el tiempo puso de nuevo en tu camino, por un momento fugaz, y al llegar a casa, hay tanto que pensar y tanto que no hemos sabido decir cara a cara, que mejor digerirlo y escribirlo, para que quede constancia.

    Besos mediterráneos.

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  6. "Lástima que el tiempo sólo camine despacio al darle la espalda."

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