martes, 29 de mayo de 2012

ZARZAGÁN


Las caras contra el viento de Tadao Cern


Pasé algunas lunas sin uno y no se me había olvidado el sabor, el color, aquello que esa noche violó a mis pupilas entre suspiros, placer, remordimiento y odio.

Tus abrazos, tsunami de tranquilidad, comprensión y ternura, me obligan a aguantar la respiración por no ahogarme y aun así muero. Despacio. Agónicamente.

Condenada al calor, al pulso compasado y a la autopsia del alma cuando el tiempo (después de parar), decide recuperar lo perdido a una velocidad que seca bocas y arranca pestañas.

13 comentarios:

  1. Yo me pellizco para ver si he dejado de soñar pero no funciona. Y claro, muero.

    ResponderEliminar
  2. Vosotras dos me matáis, sois tremendas.

    ResponderEliminar
  3. "Tus abrazos, tsunami de tranquilidad, comprensión y ternura, me obligan a aguantar la respiración por no ahogarme y aun así muero."

    Esa gran frase me ha recordado a una persona que me transmitía exactamente eso, y aunque también moría, lo extraño.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Brutal. Nunca lo recuperado es igual, pero a veces es mejor. Y abrazos.

    ResponderEliminar
  5. Fuerzas telúricas se desperezan en el ardor del estío.

    Sorprende tanto ese "tsunami de tranquilidad"...

    ResponderEliminar
  6. De los mejores que te he visto nunca...

    ResponderEliminar
  7. ...y si imaginas que Selene es violada por un avión a reacción y que rompe la barrera del sonido cuando transita por su superficie? Todo esto se puede hacer en una terraza, sí señor. Lo de arrancar pestañas se lo dejo a Iván Lendl y su extraña forma de autocastigarse. Un beso, Demakrada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si imagino eso acabaré con la boca muy seca y en alguna isla misteriosa, sin duda.

      Eliminar
  8. Me seducen tus calles suicidas, tu belleza silenciosa...

    bsos

    ResponderEliminar
  9. Siempre sublime!
    y las imágenes que pones la magra ;)

    ResponderEliminar