sábado, 12 de mayo de 2012

VIDA

Deseo - Juan Calle

Joven perversa con las pupilas encogidas, el corazón dilatado, los pezones despiertos, el cuello erizado y los nervios desenraizándose en sus entrañas, se encontraba entre grandes dosis de deseo derramado la señorita de labios gruesos, mirada inquietante y caderas anchas.

Su piel lloraba placer y sus pulmones agonizaban convulsos tras el encuentro con el vampiro de ojos cálidos, manos grandes, piel intensa y lengua espesa, el cual arrebató la esencia vital de aquella chica dulce que ahora yace encendida en un lecho de caricias interminables y poros abiertos.

7 comentarios:

  1. Cuánta intensidad, Doña Demakrada, cuánta, ni se imagina...me quedaron ansias de vampiro en la sangre...(me encanta la música, impresionante). Abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Gemidos con sabor a sangre y amor imperecedero. Qué intenso y emocionante :)

    Saludiness!

    ResponderEliminar
  3. Erotismo y gotiquismo.
    Perfecto.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. Maldita sea, chica dulce... Envidio a ese vampiro con todas las fuerzas de mi ánima condenada a la infamante eternidad. Quién fuera él, quién tan afortunado, quién dueño de esas pupilas, esas manos, esa lengua, ese fuego devastador...

    Y tus poros abiertos...

    ResponderEliminar
  5. Caricias que laten desde la profundidad de tus letras.

    Besos.

    ResponderEliminar
  6. Que descanse en paz el sueño de los justos... no existe el dolor sin su debido placer

    ResponderEliminar
  7. Y mereció la pena. Me juego una mano

    ResponderEliminar