miércoles, 16 de mayo de 2012

SILENCIO!


Naturaleza muerta con partitura de Eric Satie - Braquet

Corría el año 1993, 28 de Enero en Murcia nacía una niña arrugada, roja, calva, llorona y fea. Pasaron más de 19 años y aquí estoy yo, solo que menos arrugada, calva y fea, pero igual de llorona y roja, el verano es horrible.

Me casaron antes de tener uso de razón, un matrimonio de conveniencia. Pero no va a ser otra triste historia de libertades coartadas y corazones rotos. 

Mi matrimonio ha sido el más bonito jamás contado. 

Ella: pasional, versátil, dispuesta, sentimental, lógica, inquietante, culta, estética, estimulante, universal y un poco desagradecida pero llena de sabor.
Ella, el arte de las musas, ¡casada conmigo!, con el caos, con el otoño, con la letra cadáver, la mirada ingenua y los pies mojados.

Raro era el día que no conseguía ponerme los pelos de punta, que no me comía las orejitas solo con silencios, que no se dejara tocar a deshora.

Amanecía en mi cabeza y acampaba en mi pecho, pasábamos juntas más horas que tiene un día y más noches que tiene un año, crecimos, cambiamos de color, de medio, de ruido y forma. Pero las cuerdas eran las mismas y las caricias dolían igual.

Nunca tuvimos ninguna crisis hasta ahora, sentadas ante las puertas del divorcio.

Se me ha esfumado el carácter, la pasión y con él la fuerza.  Ya no siento, solo son historias.
Tú me miras con los ojos sin vida y la boca cerrada mientras nuestros momentos solo complacen a mi sombra y a los bizarros hombres que se atreven a ver el suicidio de la motivación con calma.

10 comentarios:

  1. La verdad es que están felizmente casadas...

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  2. Creo que es hora de que le des la vuelta al reloj de arena y asi insuflar de nuevo un aliento. Una nueva oportunidad de que la historia se haga cierta y se pueda luchar de nuevo con la pasión de una oportunidad que estrenar.

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  3. Id a terapia de pareja, quién sabe...

    Un beso!

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  4. Chica dulce, déjame abrazarte ahora.

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  5. Anda! la chica rojiza es del mismo sur que yo.

    No entiendo bien como pueden llegar a morir las historias "más bonitas jamás contadas". Quizá las puertas del divorcio sean de cartón piedra, quizá aún estén a tiempo de tirarlas con una patada.

    ;)

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  6. La crisis es un factor aleatorio, por lo que puede surgir o no... De todas formas es algo que nos permite ver desde una cierta distancia, una vez pasada la cuarentena del dolor; y a veces, desde lejos nos damos cuenta de nuestros errores, o los reconsideramos y retomamos una continuación, o un nuevo comienzo... Ya sabes, siempre estamos creciendo, hasta que un día desaparecemos. Un saludo.

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