domingo, 20 de mayo de 2012

Semillero de amanecer.

Mme Matisse: Madras Rouge. Henri Matisse

Estando frente a la calle Gitanilla, por la que paso cada día a la hora de comer para deleitarme con el olor a especias y cuscús quemado, encontré a Pedro comprando harina, lleva tiempo queriendo invitarme a un té hindú con pimienta y hoy las ganas me sobran, así es como acabé saboreando las calles.

- Señorita, es-es-estoy hecho un lío – tartamudeo agitado, cogió aire y soltó su parrafada, vomitándome en los zapatos.


Ella, poetisa, bohemia, intelectual, apasionada, intensa, romántica, sentimental, amable, complaciente, madura, caprichosa y dulce.

Me sube a las nubes con su prosa suculenta, con su forma cremosa de seducir. Me lleva al infinito al comerme la vida, al rozarme el espíritu hasta doler.

Sería capaz de abandonarme con ella sobrepasando lo ilegal y lo obsceno entre sábanas de seda, ensaladas con naranja, melodías de Bach al piano, susurros ligeros en la alcoba, besos en la mano, olor a jazmín en su pelo y poesía entre amaneceres violetas.


Pero cuando bajo al paraíso terrenal, sigue estando Nadia, musa, caótica, de sentimiento fácil, diva con piel de cordero. Con la cabeza llena de pájaros, con su inmadura presencia, sus manos heladas, su melodía triste, su pedantería contagiosa, su seducción entre silencios demasiado largos e inquietantes y su sonrisa perversa de labios arrugados.

Me tiene enganchado, lo sabe, le gusta y lo entiendo.

No me preocupa la mortalidad, sino el exceso de veneno, las ganas de huir y lo que me duran los antojos.


Agarró su taza le pegó un buen trago y sin darme tiempo a respirar, se levantó, me dio las gracias efusivamente con un abrazo que me pareció suyo y corrió hacia el puerto.

Una sonrisa cordial y ñoña ocupó mi rostro olvidándoseme por completo que los zapatos eran de gamuza y ahora tendré que comprar otros.

7 comentarios:

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  2. Él está destinado a gozar y a padecer los mayores tormentos. Y eso incluye también, aunque no sólo, los más dulces padecimientos del cuerpo y del alma.

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  3. Con un ligero borrado arreglarías los zapatos, pero si sonríes tan felizmente no creo que quieras.

    Un beso.

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  4. Con esa sonrisa se compra cualquier cosa, todo...

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  5. "No me preocupa la mortalidad, sino el exceso de veneno, las ganas de huir y lo que me duran los antojos."

    Me lo grabo en la memoria.

    Un abrazo.

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  6. Fantástico, gracias por pasar por mi página y darte a conocer

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  7. Un agradecimiento muy abrazado.

    Besos.

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