jueves, 31 de mayo de 2012

Distancia de mares y meses demasiado largos

Hermano, puedo oír el cuerno de Heimdal viajando por los fiordos hasta las moreras de nuestra calle.

Antonio, lo oigo, al igual que las guturales voces de aquellos vikingos melenudos pidiendo cerveza.

Hermano, Antonio, gracias por mandarme sus reclamos transformados en billetes de avión y ese asiento en el tren.

Solo dos semanas, y podremos comernos 


el salmón noruego

con
jamón serrano.

7 comentarios:

  1. La verda es que es una magnífica forma de conformar a esas voces de antaño que nos reclaman, y además, manjares!
    Un abrazo.

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  2. De mar y de campo... buena mezcla, aunque en cierta manera, el salmon tiene la capacidad de tapar todos los sabores que le acompañen... excepto del eneldo, con ese nadie puede jajaja

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  3. Mmmm jamón serrano ¡qué rico!

    Besos.

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  4. Humm, quiero jamón y viajes, muchos viajes.

    Un beso.

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    Respuestas
    1. Sí, creo que yo también prefiero los viajes al jamón ;)

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  5. Jamón mil veces, pero viajes... todos lo que se puedan.

    Un beso!

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