viernes, 24 de febrero de 2012

MUTIS


Adicta al ruido inconfesable, condenable, agradable, difuso y confuso.

El corazón no me late, sino tiembla. Tengo el alma erizada y los pies callosos. Mi piel supura sudor espeso y el ayer espinado arranca la costra del pensamiento virulento que adormece al presente.

Batallo contra el querer, inadaptándome al deber. Y mi voz consentida, puro lamento sangrante de la enmascarada represión que habito, solo es aleteo raso en vuestras entrañas.

Y aquí se despide una intratable ilusa de cabello mojado y morbosa mirada, precipitándose sobre éste suelo, pero no es caída sino vuelo el de su exhorta presencia.

Anna Varney Cantodea

9 comentarios:

  1. Me quedé temblando al ritmo de ese corazón.

    Un abrazo.

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  2. Onírico y sensual. Bienvenida a mi blog, Señorita Demakrada.

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  3. Wow! Es perfecto para lo que estoy sintiendo ahora :"Batallo contra el querer, inadaptándome al deber. Y mi voz consentida, puro lamento sangrante de la enmascarada represión que habito, solo es aleteo raso en vuestras entrañas". . Escribes increíble. Un abrazo muy grande, y espero seguir leyéndote.

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    1. muchisimas gracias, puedes leerme todas las veces ke kieras, estaré encantada :D

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  4. Levedad...

    Tienes un don para escribir, sigue deleitándonos con tus palabras.
    Un abrazo.

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  5. Un texto arrebatador en el que querer y deber , realidad y deseo , eterna polaridades vitales se expresan de manera intensa , apasionada.Un abrazo.

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  6. El corazón no me late, sino tiembla

    Batallo contra el querer, inadaptándome al deber

    puro lamento sangrante de la enmascarada represión que habito

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