lunes, 2 de enero de 2012

El barro terminó siendo mierda.


Despertó después de un largo sueño y vio ante ella un hombre mayor, vacío, de habla basta, con costumbres pueblerinas que ella no podía soportar. La atracción pasó a repulsión y ahora ella se siente bien sin necesidad de que nadie se lo diga, y ese es el secreto.

Edoardo Pasero

9 comentarios:

  1. Libre, libre, concuerdo totalmente con Imilce; creo que incluso eso supera al amor, desamor, extrañar o no: la libertad es un animal implacable (dulce e implacable), casi nadie vuelve de la libertad.

    Un fuerte abrazo, no se si te lo dije pero la cabecera de tu blog me parece un profundo acierto estético.

    ResponderEliminar
  2. oh!! Muchísimas gracias, si ya estaba feliz con vuestros comentarios mucho más.

    Un abrazo :DD

    ResponderEliminar
  3. Exacto. Liberarse de las cadenas. Es el secreto.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Hay cosas que necesitamos experimentar para seguir avanzando. ¡Adelante!

    ResponderEliminar
  5. Denso... cuando se encuentran en la soledad de la vida, solo les queda soportarse si es que se logra...!!!

    Saludos.
    Cristofer.

    ResponderEliminar
  6. Gracias por visitar mi espacio, bienvenida me creo al tuyo. Placer y sentimientos, Besos...

    ResponderEliminar