domingo, 11 de diciembre de 2011

Inestabilidad Decadente:

Se acuesta todas las noches con el corazón a mil por hora, tarda en dormirse y para colmo ya ni sueña.

Por las mañanas siente la tremenda sensación de masturbarse en la cama, desnuda, con la boca seca, legañas tintadas de negro por el rimel y huellas de la almohada en la cara. Aunque odia la sensación de encontrarse mojada sin ni si quiera haber desayunado.

Suele beber un zumo antes de ir al baño hasta sentir que le va a explotar el esfínter, cree que así lo ejercita, pero en el fondo solo consigue que al mear se sienta aliviada y lance el primer suspiro.

Comparte un pequeño apartamento con su primo, y a pesar de ser amigos inseparables desde que tienen uso de razón, entre ellos nunca hablan de cómo se sienten o de lo que piensan. Sus conversaciones son monótonas, sosas y con una gran dosis de insensibilidad. Esto hace que la convivencia sea en ocasiones bastante incómoda, sobre todo cuando en alguno de ellos gana el alma sobre el dominio del cuerpo haciendo que sean dos completos desconocidos sin traje y zapatos.

Ella estaba pasando por "uno de esos momentos", más largo de la cuenta.

Su espíritu le pide a gritos algo indescifrable, sabe sus síntomas, conoce las causas, pero no el remedio.

10 comentarios:

  1. La imagen pertenece a Erika Kuhn: http://obraerikakuhn.blogspot.com/

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  2. A veces es difícil comprendernos. Debemos llegar hasta nuestros propios límites para poder emerger nuevamente de nuestra verdadera esencia. Besos.

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  3. Jo. En algunas lineas parece que me describes.
    Que sensación tan extraña...

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  4. Impresionante texto, me encantó la imagen de las almas que ganan al cuerpo convirtiéndolos en dos desconocidos...

    a veces sucede, que uno sabe el síntoma, la causa y aún el remedio pero sigue en el mismo sitio, serán "rigideces" que el tiempo (a su debido tiempo) nos enseñará a comprender.

    Un gran abrazo.

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  5. También llevo tiempo haciendo listas de mis síntomas, y tampoco encuentro el remedio. Pero consuela saber que todo está dentro de uno mismo. Quizás el primer paso es dejar de buscarlo fuera.
    Magnífico texto.
    Un abrazo.

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  6. Y así seguirá hasta que alguien se lo muestre. El remedio, digo.

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  7. Esos momentos largos son horribles, pero cuando sales de ellos...

    FUAA!!

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  8. Desespera vivir en tal incomodidad... a veces solo hao como que no me doy cuanta, par poder soportar ese tipo de indiferencia.

    Excelente texto,me gusto mucho.

    Saludos.
    Cristofer.

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  9. Ardid: ¿donde está el límite?
    Kitty von Kitten: extraño y... bonito :)
    Isabella: jajajaja

    Y a todos los demás: algunos de vuestros comentarios me dan que pensar, gracias ;)

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  10. Hasta que llega el día que me ví a mi misma llorando en soledad debajo de la ducha para amortiguar el ruido de las lágrimas. Ahí me dí cuenta de que algo tenía que cambiar y la única que podía hacerlo era yo. Ése fue mi límite y mi renacer.

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