sábado, 20 de agosto de 2011

pedacitos de HIELO , pedacito de CIELO

Esta es la historia de como un pedacito de hielo termino convertido en nube:

Todo comenzó un viernes por la noche en el supermercado de la esquina, estaba a punto de cerrar y todavía se veía a gente apurada entrando a última hora para comprar algún ingrediente necesario para la comida de mañana; abuelas apuradas por no tener zumo y galletas para darle a los nietos en el fin de semana; hombres con la ropa de domingo que buscan un tornillo para arreglar la puerta del baño, esa que lleva meses descolgada, pero de la cual nadie se había fijado hasta el día en que optó por caerse; y mis favoritos, jóvenes apurados por no tener algo que enfríe la nevera.

Y aquí es donde empieza la historia, en una bolsa de hielo, y en concreto nos centraremos en uno de ellos, uno, que optó por abandonar la bolsa.

Este hielo se caracterizaba por ser diferente al resto, por ser consciente y conocer a la perfección el origen de su congelación, así como pocos humanos conocen el de su nacimiento.

Y solo aspiraba a una cosa; convertirse en vapor, acariciar el cielo, notar la brisa, ocupar el espacio, discutir con las aves, acoplarse en una nube y quien sabe... incluso renacer en forma de pequeñas gotas cristalinas en un invierno gélido que le llevaran a su forma original o a una mejor. Nieve.

Y para eso necesitaba escapar, saltar por encima de sus compañeros congelados, atravesar la poco franqueable barrera plasticosa, fallar al introducirse en un baso o resbalarse en las manos de un joven apurado y... zas!, notó que se encontraba sobre hierba, necesitaba salir de allí, conseguir que los secuaces larguiruchos de esa tierra hambrienta no le tragaran, estaba apurado, sudaba y sudaba, hasta que implorando a todo ser que pudiera notar su presencia notó el impulso violento de unos zapatos de cuero sobre su húmedo cuerpo que terminó por estrellarle contra el frío asfalto. El golpe le había librado de un trágico destino pero había acabado con parte de su físico para siempre, dejando solo un pedacito de él, deseando que amaneciera.

Nunca había visto el sol mas que en cutres dibujos sobre paneles de cartón anunciando las ofertas de verano. Pero esta vez era real, la enorme estrella desprendía un calor increíble, una fuerza que se podía sentir llegando a provocar en nuestro protagonista una sensación que rozaba el éxtasis acabando así con su forma sólida, ya era solo líquido, agua, un agua que viajó por toda clase de caminos, por toda clase de gentes, de espacios, de vidas. Pero a medida que avanzaba perdía su fuerza, perdía masa, perdía pureza. Se perdía.

Pequeña, sucia, débil,... ella. Gota cálida cansada de rodar por terreno embarrado, por manos tímidas, por cristales empañados.

Ya solo deseaba encontrar un lugar seco, un lugar donde el sol brillara con tanta fuerza que fuera capaz de cambiar el cambio, capaz de dejar solo el alma y que ésta al fin, VUELE.

11 comentarios:

  1. Esta fotografía pertenece a un gran amigo que se dedica a transformar lo visto en sensaciones, olores, sonidos e incontables gustos difíciles de tragar sin disfrutar de ellos.

    Os dejo su rincón y como siempre os mando una sonrisa, o incluso dos :)
    http://www.flickr.com/photos/objetivocritico/

    ResponderEliminar
  2. Precioso, un placer leerte. Que la transformación continué, "somos momentos, como las nubes que toman ciertas formas".
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Una historia que tiene a un cubito de hielo como protagonista pero que es igual a nuestro día a día. La vida real está llena de personas huyendo y luchando por cambiar. Igual que nuestro hielo.
    Y ese cambio solo es posible si persistimos. Si somos constantes.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Y si realmente lo queremos y sentimos que nos va a hacer mejores, aunke solo sea para nuestro deleite :)

    Gracias por los comentarios.

    ResponderEliminar
  5. Me hace mucha gracia, suelo escribir historias con personajes imposibles, cuando no quiero poner mi nombre.
    Me encanta lo que has contado. Te sigo.

    te invito a que pases por mi blog. Necesito un empujoncito, ya que es bastante nuevo, si te gusta, dejame algun comentario y sígueme. Un besazo!

    http://elvientomesusurra.blogspot.com

    ResponderEliminar
  6. Gracias por seguirme y será un placer pasarme por tu blog, es aburrido vivir sumergida en el surrealismo sola ;)

    ResponderEliminar
  7. Muy bueno....
    Por cierto soy Pérfida
    Un saludo coleguita

    ResponderEliminar
  8. Original.
    Yo creo que más de uno hemos soñado con viajar por toda clase de sitios, incluso los imposibles. Todos tenemos algo de hielo. Y necesidad de sol.

    Saludos

    ResponderEliminar