sábado, 13 de agosto de 2011

¿Dónde estaba su mente?

Lo sabía bien, pero se negaba a querer admitirlo, pensando en que si lo hacía su vulnerabilidad sería latente, palpable y acabaría con su coraza de roca, de roca fría que a pesar de dar una imagen de dureza, era frágil como un terrón de azúcar sumergido en una taza humeante de café caliente.

Lo sabía bien, pero se negaba a querer admitirlo porque le daría el gusto de saber que no tenía nada más importante que hacer que llevar su mente hacia una vida irreal creada solo gracias a su presencia, presencia que la desvinculaba de lo terrenal.

Lo sabía bien, pero se negaba a querer admitirlo; es demasiado fácil buscar una patética explicación a un estado de ánimo decadente con la única intención de justificar esa decadencia y no ponerle remedio.

Lo sabía bien, pero estaba cansada de sus mecanismos de defensa, del victimismo, de hacerse la incomprendida en un mundo en el que uno no comprende pero intenta comprender.

Y.... estalló.

8 comentarios:

  1. La ilustración, no se de quien es, pero la he sacado del perfil de una chavala en esa red social llamada Tuenti, para colgar ilustraciones e imágenes, algunas impactantes, otras sobrecogedoras, otras preciosas y otras con tanto que decir, como esta. Un abrazo a todos!! y más de mil sonrisas :)

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  2. Confieso, que yo también soy una de esas personas que "Lo saben bien.." pero que siguen negando que lo saben.

    Me he sentido identificado, supongo que demasiadas veces he cursado el papel de victima.

    Te leo, aunque no me muestre mucho, pero cada día me gusta más este rincón. Saludos, un lector.

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  3. No dejes nunca de escribir así, puedo sentir cada palabra que publicas :3

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  4. Muchísimas gracias, intentaré no hacerlo ;)

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  5. Creo que todos nos lo preguntamos más de una vez. Beijinhos.

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  6. Me sumo...!!!
    Ya mi coraza, está terminando por desgranarse...

    Saludos.
    Cristofer.

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  7. Lo sabía bien, no era un presentimiento, sino una certeza, que habría de venir a tu Matisse Morte a disfrutar de una prosa impecable, breve y memorable. Lo sabía bien, muy bien.
    Un abrazo.

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  8. Pues es un verdadero placer para mí que vengas y disfrutes. Muchísimas gracias :)

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